MÁS ALLÁ DE LAS CIEN VERDADES


Juan Antonio Carreras Espallardo
Más allá de las cien verdades es una recopilación de artículos policiales, criminológicos, de humor y sobre tráfico, redactados con un tono diferente al que estamos acostumbrados a leer. El autor ha querido dar así continuidad a las cien verdades y una mentira que se publicaron en el año 2013. Ahora, en esta obra, el lector descubrirá más verdades, tantas como han surgido en el año 2014, ilustradas todas ellas con una fotografía.
Con un prólogo de lujo, escrito por el prestigioso escritor murciano Jerónimo Tristante, creador de la saga de aventuras policiales del Inspector Víctor Ros, ambientadas en la España de finales del Siglo XIX.
Más allá de las cien verdades hay tantas realidades como personas habitan el mundo, porque todos tienen derecho a opinar y crear un mundo mejor.
¿Me acompañas?
Juan Antonio Carreras Espallardo.

LA COMA


coma-sutra

Juan Antonio Carreras Espallardo

La palabra coma tiene varios significados, tanto como palabra como signo ortográfico. La riqueza de la lengua de Cervantes así lo ha querido. Puedes estar en coma o querer comerme, o quizás te coma yo a ti, coma antes de acabar la frase.

Si hablamos de comer, coma es la 1ª persona singular (yo) y la 3ª singular (él/ella/usted) del presente subjuntivo, y la 3ª singular (él/ella/usted) del imperativo, según la RAE.

Como signo ortográfico (,) sirve para indicar la división de las frases o palabras y en aritmética para separar los enteros de los decimales: 5,8 cm.

Pero también es un sopor profundo causado por ciertas enfermedades graves, con pérdida de la consciencia, la sensibilidad y la capacidad de movimiento, pero manteniendo las funciones circulatoria y respiratoria: sufrió una parada cardiaca y entró en coma.

Un coma fue la que le jugó una mala pasada a Pablo Alborán, en un diario le titularon como: “Pablo Alborán, reina en la música española”, no es que sea la nueva Leticia, lo que querían decir es que el cantante malagueño reina en la música española porque lideró el ranking de ventas de 2013.

También tenemos a Marc Coma Camps, un piloto de rallies de motocicletas y el COMA, que es el Colegio Oficial de Médicos de Alicante. Y hasta un hotel, LA COMA, en la entrada de Setcases, un pueblo encantador del valle de Camprodon, en una de las zonas más bonitas del Ripollès, rodeado de bosques y arroyos, al pie de las cumbres más altas del Pirineo oriental, según su publicidad. Pero hay más, hasta es el nombre de un municipio, la Coma i la Pedra. Y una empresa especializada en medios sociales, COMA de Communication Managers.

Aunque parezca increíble, hay una persona británica, Alan Knight, que simuló estar tetrapléjico y en coma durante dos años con la escusa de no presentarse en un juicio tras presuntamente haberse comido más 40.000 libras de su vecino pensionista. La policía lo consiguió grabar de compras y le comió el terreno.

En estos días también corre el rumor, ya desmentido por la productora de los Simpson, según el cual Homer Simpson está en coma desde 1993 cuando en un capítulo habla con Dios tras ser aplastado por una máquina expendedora tras una broma de Bart. Y desde entonces, todos los episodios de la serie han sido sueños de Homer. Basta ver que los personajes nunca cumplen años. Bart, Lisa y Maggie siempre tienen 10, 8 y 1 años de edad.

Sea como fuere, cuidado con la coma, cuando masticas el alimento en la boca y lo pasas al estómago, ten cuidado no comas muy deprisa aunque seguro que te comes más rápido el pescado que la carne. Hoy comemos a las tres porque mi estómago está en coma, por culpa de la cama, por levantarme tarde, es el colmo que colma la coma, o la comienda, que no tiene enmienda. Me comen los celos de pensar que estés con otra o con otro y que te coma mejor que yo. Aunque algunos se comen un alfil y se cuentan una reina. Aunque no te comas un rosco. Pero el que se coma la reina pone en jaque al otro.

Me puedo comer un párrafo, una palabra, un punto, una coma o un punto y coma, incluso las comillas, pero si lees con intención no dejarás de comerme con la vista, donde comen dos comen tres, aunque al tercero haya que echarle de comer aparte. Si te comes los calcetines mejor que te los compres largos y bien apretados. No te comas el coco, la coma sirve para mucho, puede ser una coma andante, o sea, un comandante o una comadreja, o un glaucoma o la carcoma.

Por eso, sin comerlo ni beberlo ten cuidado no entres en coma etílico. Lo importante es que tu pareja coma bien y luego que te coma lo que quiera. Punto y coma.

Información gráfica morbosa


Desde hace un tiempo se viene produciendo el debate sobre si los medios de comunicación actúan correctamente al publicar información morbosa o por el contrario, atentan contra el buen estilo periodístico. El sensacionalismo es la tendencia a presentar los hechos y las noticias de modo que produzcan sensación, emoción o impresión. Donde empieza el morbo, acaba el interés informativo y los derechos que reconoce la Constitución.

Hoy más que nunca ese debate sigue abierto y la consolidación de Internet y de las redes sociales no han hecho más que alimentarlo y exagerarlo. La inmediatez es la que manda, el que publica primero es tenido como más “profesional“ aunque en mi opinión personal no tiene nada de profesional y sí de oportunista. Aunque no nos engañemos, los periodistas no son más que trabajadores de una empresa de producción donde manda Don Dinero y donde la ética está cada vez más por los suelos. Ya no estamos hablando de periodistas poco especializados, ahora hablamos de valores que o bien no se han inculcado o que se van perdiendo ante la necesidad de por lo menos poder trabajar.

Mucha gente dice que no quiere ver información morbosa pero luego son los primeros que la ven si se la ponen delante. Me río de los que quieren sinceridad con ellos pero cuando de verdad les dices las cosas claras ya no te miran con buenos ojos. Todos tenemos ese punto de ego personal que nos hace narcisistas y cuando nos adulan nos sentimos como reyes pero esa capa que nos cubre se hace permeable cuando nos ponen los defectos. ¿Qué son sino las redes sociales? ¿Acaso somos ese que aparece en nuestro perfil de Facebook? Claramente no. Y aquí nace otra reflexión: ¿de verdad es necesario publicarlo todo en las redes sociales para que lo sepan los demás?

Volviendo al tema del morbo, esa enfermedad e interés malsano y atracción hacia acontecimientos desagradables, es algo muy presente cada día, en los informativos de televisión, en los periódicos y por supuesto en las redes sociales. Ya no solamente los periodistas ofrecen morbo, ya lo hace mucha gente que no tiene ni idea de comunicación. En los últimos atentados de Francia, el videoaficionado que grabó la muerte de un policía y lo subió a la red se arrepentía acto seguido de haberlo hecho.

Curiosamente, aquellos que más se desgarran la garganta reclamando derechos son los que más pisan los derechos de los demás y los que no quieren que la Ley se haga con ellos. Es todo tan, tan irreal, tan hipócrita.

Para conservar el buen estilo periodístico es necesario tener cuidado con las imágenes, los vídeos y las metáforas. Pero siempre estará ahí el riesgo de caer en el sensacionalismo y el morbo y de causar alarma social innecesaria.

Sobre el tratamiento gráfico de los sucesos existe un debate constante sobre si se deben o no publicar fotografías e imágenes de contenido duro o violento. Ninguna ley prohíbe la difusión de este tipo de imágenes o vídeos, salvo que vulneren derechos fundamentales, básicamente de honor e imagen. Por lo tanto se debe apelar a una antigua y sabia regla básica: Las fotografías con imágenes desagradables sólo se publicarán cuando añadan información. La realidad es que si esas imágenes o videos se publican es porque la sociedad las consume. Igual que consume a Belén Esteban, Kiko Rivera, Gran Hermano, MHV, Sálvame y tantos programas y personajes que carecen de valores fundamentales como personas. ¿Tiene sentido que estas personas cobren más que un investigador por no hacer nada?

Llegado el caso de decidir publicar imágenes de escenas duras es necesario indicarlo claramente de forma previa, avisando a la audiencia por si quiere renunciar a su contemplación. Por supuesto hay que evitar que aparezcan imágenes de personas muertas. No hay nada más doloroso para los familiares de víctimas que ver en los medios de comunicación imágenes de personas queridas que han perdido la vida.

Tengo un vídeo para todos vosotros, de hecho y apelando al buen periodismo os doy la oportunidad de verlo o rechazarlo. En él se ven imágenes desagradables que nada aportan y que libremente podéis rechazar, dando por finalizado mi artículo.

youtube

SAN VALENTÍN, SAN POLVORÍN. LA OPINIÓN CONTRAPORTADA 13-02-2015


LAOPINIÓN_CONTRAPORTADA_SANVALENTIN_13-02-2015

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LAOPINIÓN_CONTRAPORTADA_SANVALENTIN_13-02-2015

 

 

San Valentín, san polvorín


corazon

Juan Antonio Carreras Espallardo

Este año Cupido ha hecho de las suyas, se ha aliado con Grey y con Doña Cuaresma para darnos un fin de semana por todo lo alto. ¡Será posible! Que este mismo fin de semana sea un cúmulo de acontecimientos que te incitan a desfogarse y al desenfreno. Viernes se estrena la película que tanta gente está esperando, la versión en cine de la trilogía de 50 sombras de Grey, sí, esa peli donde sale el zagal ese al que le gusta el sexo extremo, el sado, que sí, ese que lleva una caja de clínex en el bolsillo y que hace más portes que los camiones del Corte Inglés. Ahora que por dinero no va a ser, que el pájaro está forrado. El domingo es Carnaval, ya sabes, te pones la máscara y ale, a lo loco. Y el sábado, tortolitos, el sábado es el día de los enamorados o San Valentín, mejor dejemos que sea eso, el Santo de los Valentines y Valentinas (un beso para Valentina Negro, que esa será mucha policía pero no se come una rosca), porque enamorados hay poc@s, y son much@s los que tienen miedo a que llegue ese día. Hipócritas, la rosa nunca falla, perdón.

La verdad es que son demasiados acontecimientos en un solo fin de semana. Y además han tenido que juntarse todos en viernes, sábado y domingo. Ahora que los que trabajamos a turnos no tenemos ese problema.

—Cariño, el viernes ¿vamos al cine?

—Ojalá, mi vida, pero trabajo.

—Y el sábado es San Valentín…

—Qué mala suerte cielo, trabajo.

Punto final, conflicto sexual resuelto.

No sé yo si la pistola daría para tanto. He leído por ahí que si este weekend no follas te lo hagas ver, porque tienes tres días para intentarlo y salir victorioso. Algun@s seguro que se doctoran esta semana, seguro que salen a hombros de la Plaza de las Ventas. Y no es para menos, los astros están alineados salvo que una vocecita diga:

—Toc, toc, soy tu menstruación y me voy contigo al cine y al carnaval.

Hija puta, ¡habrán días en todo un mes!

Pero ojo, que cada polvo te va a salir muy caro. Suma: por un lado las entradas del cine, si es que no las has sacado hace meses, las palomitas, ya verás la sala ya, no va a hacer ni falta la calefacción, la cena romántica, el ramo de rosas, un anillo, los preservativos, el lubricante, las esposas, la fusta, el hotel y para rematar el disfraz, ¡del joven Nicolás no por favor!

Zagalas y zagales, no os dejéis engañar, los regalos se hacen durante todo el año, a ser posible que carezcan de valor material, que esos se compran con dinero. O también le puedes comprar “Pídeme lo que quieras” que es mucho mejor que las sombras del gris. Yo ya me puedo ir preparando, que follar voy a follar como los Ángeles, si cae algún milagro.

—Caracolita, el lunes no trabajo.

—El lunes me duele la cabeza.

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